El libro de Sandra Miguez que interpela a la Justicia por falta de perspectiva de género

Es verano, mes de feria judicial y las letras del alfabeto griego nos acechan. En Página Judicial presentamos una nueva sección para evadirnos de la rutina a través de la literatura. Libros escritos entre expedientes judiciales o de la mente creativa de autores nuevos o no tanto. La tercera entrega es Crímenes menores, de Sandra Miguez, sobre el femicidio de Micaela García y una interpelación a un Poder Judicial que reproduce y defiende un modelo que desprecia las cuestiones de género.




Podría decirse de Crímenes menores que es un libro sobre Micaela García, sobre su historia de militancia y el femicidio; y sería ajustado a lo que se va a encontrar el lector cuando recorra sus páginas; pero sería una descripción incompleta.

Efectivamente, Crímenes menores es un libro la historia militante de Micaela García; sobre el femicidio que hizo estallar a una provincia y a un país; sobre el jury al juez que había concedido la libertad condicional a quien sería el asesino, contra todos los informes que le recomendaban que no lo hiciera; y es también un libro militante, un libro feminista –como lo es la propia autora– y es un libro de denuncia.

Sandra Miguez es periodista con más de treinta años de carrera, integra la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género y en este libro asume el compromiso militante de documentar y exponer la responsabilidad que le corresponde al Estado, en este caso al Poder Judicial, frente a la violencia de género.

Cada libro es un descubrimiento y Crímenes menores permite adentrarse en una de las fases de los complejos procesos judiciales. Sandra Miguez lo hace formulándose preguntas: “¿Es viable, en términos reales y efectivos, interpelar al Poder Judicial? ¿Tiene el Poder Judicial la capacidad de escucha para entender y dimensionar la problemática en ciernes de los crímenes de odio hacia las mujeres, travestis y trans? ¿Está preparado el sistema judicial para reconocer en su propia esfera las dinámicas centradas en prácticas misóginas, patriarcales y machistas?”.

Es un libro militante, decíamos. Es que Sandra Miguez es, sin dudas, una referente del periodismo feminista que ha irrumpido en los últimos años, sumando espacios, cuestionando y haciéndose escuchar. Sin pedir permiso.

Ahora bien, administrar justicia no es tarea fácil. Quien esto escribe ha dicho que el juez Carlos Alfredo Rossi tomó una decisión equivocada el día que le concedió la libertad condicional a Sebastián Wagner; que pudo haber rechazado el pedido amparándose en los informes técnicos que desaconsejaban la salida anticipada de Wagner de la cárcel. Pero ha dicho también que el juez no violó ninguna ley. Sandra Miguez integra la Asamblea Participativa de Mujeres, Lesbianas, Travestis y Trans de la ciudad de Paraná, uno de los colectivos que denunció a Rossi ante el Jurado de Enjuiciamiento. Son perspectivas y posturas opuestas frente al accionar del juez.


El libro de Sandra Miguez que interpela a la Justicia por falta de perspectiva de género

El libro busca respuestas a una pregunta central: ¿Qué sistema de fuerzas, pensamientos y análisis han regido la justicia entrerriana para que Sebastián Wagner estuviera en condiciones el 1 de abril de 2017 de asesinar a Micaela García? Sandra Miguez busca respuestas en el jury al juez Rossi, el primero a un magistrado por un tema de género y el primero en sumar al debate el aporte de especialistas en calidad de testigos de contexto, que por su experiencia pudieron aportar conocimiento para dar cuenta de las características particulares que tienen los crímenes de odio.

Pero el gran valor de este libro es que va más allá del caso y deja expuesto a un Poder Judicial que reproduce y defiende un modelo que desprecia las cuestiones de género y que no da importancia a los delitos sexuales que condicionan la vida de las mujeres, al punto de considerarlos crímenes menores, al decir Sandra Miguez.

El libro entonces nos interpela y nos plantea la necesidad de que los hombres se hagan partícipes de la lucha feminista como único camino para incidir positivamente en las transformaciones sociales más urgentes.


Por Juan Cruz Varela

De la Redacción de Página Judicial

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